Daniel
Flichtentrei para IntraMed Apuntes sobre una sexualidad negada
¿Hay edad para el erotismo? Erótica y Vejez. Perspectivas de Occidente. Entrevista exclusiva con Ricardo Iacub autor de un libro inquietante y exhaustivo sobre un tema frecuentemente soslayado
Existen
ciertas dimensiones de lo más profundamente "humano" que producen
horror. Un espanto imposible de nombrar pero cuya presencia se hace notar del
modo más rotundo. El erotismo y la sexualidad en la vejez podrían pertenecer a
esta clase de fenómenos. Negado, soslayado, trivializado, medicalizado,
desfigurado bajo las máscaras que la cultura del momento propone y disuelto en
discursos que legitiman aquella voluntad de invisivilizarlo. Los diversos puntos
de vista construyen las máscaras que lubrican lo de "indigerible" que
el tema encarna.
¿Quién
se atreve a mirar de frente lo que no puede ser visto? ¿Quién, despojado del
prejuicio y del rechazo, podría afrontar el desafío de pensar con inteligencia
sobre el tema?
RICARDO
IACUB ha construido una obra que se sustenta en el conocimiento proveniente de múltiples
disciplinas pero sin abordarlas desde el asentimiento y la conformidad. En su
libro "ERÓTICA Y VEJEZ" discute con las perspectivas, cuestiona los
supuestos básicos que las sustentan, desarma los dispositivos y desnuda las
condiciones de posibilidad que las originan. Así, la historia, la antropología,
la medicina, la psicología, la literatura y el arte se ofrecen como escenarios
propicios para la indagación y el develamiento.
En
el interior del modelo biomédico que todo lo abarca, que todo lo explica, que
todo lo reduce; la sexualidad y el erotismo en la vejez se convierten en tópicos,
en discurso explicativo y, no pocas veces, en estrategia de medicalización.
Iacub no elude la crítica a esta propuesta aunque - justo es decirlo - lo hace
con tal prudencia que, en ocasiones, hace que su opinión se diluya bajo el peso
de una voluntad de no lastimar, de no agredir.
La
obra es un saludable ejercicio para todos quienes discurrimos en el interior de
una disciplina olvidando frecuentemente que esta no lo explica todo, que la
fragmentariedad del conocimiento simplifica lo que estudia y niega lo que no
puede ver. Resulta revelador tomar conciencia de lo que nuestros puntos de vista
nos impiden visualizar.
Es
estimulante recibir un trabajo riguroso que ofrece la posibilidad de confrontar
perspectivas. En una ambiente endogámico y cargado de mutuos prejuicios como el
que habitamos, el diálogo interdisciplinario seguirá siendo una utopía
mientras no estemos dispuestos a arrojar por la borda el lastre de la
omnipotencia y la fábula de las explicaciones totalizantes.
Hay
que decidirse a tomar el riesgo de esta lectura. Hay que estar dispuesto a tomar
conciencia de la fragilidad de nuestras certezas, de las grietas del suelo que
pisamos. Hay que animarse a mirar a los ojos los fantasmas que no deseamos ver.
Si está usted dispuesto a la experiencia, entonces, este es el momento para
apropiarse de este libro. Usted decide...
***
INTRAMED
DIALOGA CON RICARDO IACUB*:
¿De
qué modo se fue gestando su interés personal en el tema "vejez" y
particularmente en la "erótica y vejez"?
La verdad es que mi interés fue temprano, mis abuelos quizás marcaron mi cariño
y mi interés por la temática. Claro que después encontré muchas variantes ya
que estudiar la vejez implica recorrer muchas disciplinas y eso me permitió
ampliar mi mirada psicológica e incorporar la historia, la antropología o la
filosofía que siempre fueron objetos de mi interés.
La
cuestión erótica parte sin duda por ser psicoanalista, pero también porque
estamos en un momento de minorías sexuales que están mostrando nuevos rumbos
para pensar el deseo humano y la vejez o los viejos no han podido aun incluir su
particularidad.
¿Según
su opinión este tema se encuentra soslayado en la literatura sobre vejez y
ancianidad? Si, por ejemplo me sorprendió que autores del prestigio de FOUCAULT
O DOVER o en la propia literatura gerontológica no hayan percibido un dato
evidente, la enorme importancia que se le dio en la antigüedad al erotismo de
los viejos, aun desde su crítica. Incluso a posteriori, más allá del cambio
que se evidencia en los últimos años, es importante tener en cuenta como se
hablaba de este tema en la era victoriana, insisto no era un tema
intrascendente.
¿Cuáles son las diferencias más trascendentes que encuentra entre su abordaje
y el del modelo médico? Yo prefiero no hablar del modelo médico fuera de
ciertos contextos. Es decir hoy el modelo médico no es el mismo que en el siglo
XIX. Éste último pensaba al cuerpo de los viejos como un lugar temible que
definía por entero su personalidad y esto terminó en verdaderos desatinos.
También critico cierto modelo de la salud actual (donde incluyo tanto a médicos,
psicólogos o la "Sra. de la vuelta") que piensan que el viejo debe
vivir cuidando su cuerpo dejando de lado cualquier riesgo posible (leamos en
esto deseo sexual o cualquier goce)
Respecto
de la "biomedicalización" del envejecimiento: ¿Es su idea que la
intervención médica puede ser una estrategia de control social sobre el
anciano? Si creo que todos estos dispositivos toman al viejo como un objeto al
cual se lo maneja con el horror al deterioro y al paso del tiempo. Lo que me
parece importante agregar que en este punto no creo que haya manipuladores
perversos sino que son formas disciplinarias que están en nuestra sociedad.
Aunque también es cierto remarcar que algunos hacen buenos negocios con este
tema.
¿Cuál
es su propuesta respecto del tema sexualidad en instituciones como geriátricos
u otros lugares de internación? Este es uno de los temas más complejos ya que
estos espacios suelen rechazar el deseo de los viejos. Aun más creo que la
ideología que conformó gran parte de estas instituciones tuvo que ver con el
cuidado del viejo más que con el desarrollo individual de los mismos. Lo que
implica cuidar la salud y no el deseo. Sin embargo no quiero decir que todos
sean policíacos. Hay experiencias muy interesantes en los geriátricos públicos
de
¿Considera
que el ejercicio de "los goces" es una esfera más de la libertad del
individuo?
¡Por supuesto!
¿Cuál
es su crítica la modelo "evolucionista" que propone una explicación
que ve al anciano como un sujeto en retirada respecto de las generaciones
siguientes? Desde el siglo XIX se nota un discurso de corte evolucionista donde
el sujeto es pensado en relación a su sociedad. El viejo es acusado de ocupar
lugares que les corresponderían a las nuevas generaciones, una especie de
guerra del cerdo pero con pretensiones científicas y filosóficas. De hecho a
principios del siglo XX se hablaba de la segunda muerte de los viejos ya que se
consideraba que la primera tenía que ver con la muerte para la especie, es
decir dejaban de ser útiles por no reproducirse. Esto los terminó
identificando con seres egoístas, perversos y poco dados a su sociedad.
¿De
qué modo las perspectivas sobre la vejez se adecuan a los imperativos sociales
y políticos de una época: civilizatorio, productivo, victoriano, etc.? Creo
que cada sociedad delinea sus propias miradas sobre la vejez. En el caso del
modelo burgués y victoriano, van a pensar una nueva vejez, sacándola del
espacio religioso, de comprensión de la muerte y la debilidad a un espacio de
control en el cual los que cumplan con dietas y cuiden su salud podrán evitar
el deterioro producido por los años. Una especie de salvación laica. El cuerpo
se vuelve una mercancía que debe ser cuidada y en este sentido la durabilidad
se convierte en un eje importante ya que cobra un sentido típicamente burgués,
es decir se vuelve un objeto valioso mientras sea capaz de ser durable. NASCHER,
creador del vocablo geriatría señalaba lo siguiente: “es curioso como en la
antigüedad la gente quería que dure su sexualidad mientras que ahora
(principios del siglo XX) solo quiere que dure su vida.”
Respecto
de las relaciones entre libido y pérdida de la energía, vale la pena recordar
que Sigmund Freud se sometió a una vasectomía con el propósito de ahorrar
energía en su lucha contra le enfermedad. ¿Piensa que hoy subsisten residuos
de esas creencias? Aún existen criterios que consideran que para preservar la
salud es mejor evitar la sexualidad pero creo que ya no entra en la dinámica de
las representaciones actuales y es una presunción no del todo comprobada que
Freud se haya hecho una vasectomía (a pesar de que menciono ese dato en el
libro).
EL
EROTISMO DEL ANCIANO - SEGÚN MENCIONA EN TU LIBRO - GENERA UNA ESPECIE DE
"RECHAZO U HORROR ESTÉTICO" ¿PIENSA QUE ESE ES UN DESPLAZAMIENTO QUE
OCULTA PREJUICIOS MORALES? Si creo que este es uno de los puntos más difíciles
y menos observados, el prejuicio ante el cuerpo de los viejos genera una negación
estética. Pero a diferencia de otros grupos aminorados (como dice MOSCOVICI
para hablar de las minorías) donde la crítica es moral, en este caso se
presenta como un natural rechazo al cuerpo de los viejos, lo que lo saca de la
discusión social. Es importante señalar que esta es una representación que le
llevó muchos siglos a Occidente imponer y que no es un universal en el sentido
antropológico.
Entre
la representación "tierna y desensualizada" o la del
"depravado" el erotismo de la ancianidad parece no encontrar un
espacio propio de legitimación social ¿Cuál cree que sería ese lugar desde
el que podría aceptarse socialmente el erotismo en esa edad? Creo que el
reconocimiento está apareciendo muchas veces en grupos de mayores donde la
identidad no está tan dañada socialmente y donde pueden alejarse de ciertos
mitos y animarse desear como si la edad fuese irrelevante.
Menciona toda una serie de términos que designan el proceso de envejecimiento y
que delimitan un campo semántico sobre el que encuentra rastros de prejuicios:
¿CUÁL ES - A SU CRITERIO - EL MODO APROPIADO PARA DESIGNARLO? Creo que los términos
son parte de una historia de representaciones sociales, cuando uno habla de un
viejo, no imagina lo mismo que cuando habla de una anciano, de una persona de
tercera edad o un adulto mayor. Cada palabra señala un universo discursivo con
prácticas particulares. Por ejemplo hablar de tercera edad es indiscernible de
una serie de productos como
Parece
que "las edades" se alargan o se acortan según el momento histórico,
esta "PERIODIZACIÓN LÍQUIDA" de nuestros días desdibuja las
coordenadas temporales tradicionales ¿Cuando se es anciano hoy? Tenemos parámetros
curiosos por un lado las organizaciones internacionales siguen situando los 60 o
65 años (relativo a criterios socioeconómicos de los países) el comienzo de
la vejez: La misma jubilación, que sitúa uno de los pocos “rito de pasaje”
(si este criterio es válido) actuales de entrada a la vejez es en esta edad.
Pero a nivel de la impresión subjetiva es difícil situar quien es viejo,
solemos decir: “no parece de tal edad o si parece” y en general este parecer
es un forma física bastante banal.
Creo
que hay una nueva forma de discriminación que es pensar la vejez cuando una
persona está en mal estado “físico estético” y creo que pensar la edad
desde los criterios internacionales es positivo ya que nos permite pensar la
enorme variabilidad que existe al interior de este grupo y fundamentalmente que
no hace falta estar mal para componerlo.
La
vejez puede concebirse como nicho de consumo, de marketing, del prejuicio, etc.
¿Qué es la vejez desde la perspectiva que propone? Si creo que estamos viendo
un nuevo modelo de vejez “positiva” o “exitosa” que es muy útil a la
incorporación de nuevos mercados, ya no solo se les vende medicina sino viajes,
salidas, ropa, etc. Lo que Estes llama la empresa del envejecimiento. Creo que
yo apunto a la mayor irrelevancia de las marcas sociales que limitan las
libertades individuales.
¿Cuál
es su crítica al modelo de vejez como enfermedad? Creo que es una mirada sobre
el tema cuando hay múltiples miradas, es decir es un reduccionismo de la vejez.
Por otro lado está comprobado que no es cierto y que tiene pésimas
implicaciones sobre la forma de vida de esta enorme capa poblacional.
Su
libro repasa una multitud de enfoques sobre el tema: histórico, de las
mentalidades, genealogía (Foucault), psicológico, narrativo, médico, etc. Hay
algunas que no encuentro como la antropológica que ha dicho mucho al respecto.
Particularmente en construcciones como las de climaterio, sexualidad, sabiduría,
etc. ¿Hay algún motivo para que esta perspectiva no esté analizada? Creo que
si la analizo, de hecho hay ciertas investigaciones al respecto como las
realizadas en 101 culturas que piensan sobre la cuestión de género en la
vejez. A veces hay discursos que son muy pregnantes en cada época sobre la temática
y traté de transmitir eso. Aunque probablemente haya una deuda con el tema
En
nuestros días la posibilidad de autotransformación, de autoconstrucción del
cuerpo, de un hombre "postorgánico" actualizan viejas utopías de
juventud eterna o inmortalidad. La literatura ha generado al respecto obras muy
pregnantes como "La posibilidad de una isla" de MICHEL HOUELLEBECQ. ¿PIENSA
QUE
¿Cómo
será el "viejo" y cuál será su erotismo en el futuro cercano?
Probablemente más libre, pero también quizás con mucha demanda de eficacia
sexual. Mi objetivo es que los goces sean lo más libres posibles.
¿Quién
es el lector que podría transformar sus puntos de vista al leer tu libro? Creo
que puede sorprender a muchos. Probablemente sean los profesionales de la salud
los más interesados ya que les permitirá reflexionar críticamente sobre lo
que significa el discurso académico, pero por otro lado busco poder contagiar
cierto sentido erótico en cualquier momento de la vida, para el caso en la
vejez.
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