Mayo de 2007
Sobre
el entrenamiento cognitivo
Investigaciones
que nos importan
Desde hace muy poco tiempo contamos con
los resultados de una investigación, de gran importancia para todos aquellos
que sienten dificultades con su memoria y otras facultades intelectuales, también
llamadas cognitivas.
Se
suele pensar que no hay mucho que hacer frente a este tema y que con la edad las
dificultades se multiplican. Hoy sabemos que tenemos a mano una serie de técnicas
eficaces para abordar este problema que tantos temores provoca. Entre ellas las
técnicas de entrenamiento de la memoria, que se han hecho más populares en los
últimos tiempos en nuestro país, son algunas de las posibilidades aunque también
existen otras múltiples alternativas que enfocan diversas dimensiones de las
funciones intelectuales.
Según
un estudio de la Universidad del Estado de Pennsylvania, en Estados Unidos, hoy
publicada en la prestigiosa revista científica "JAMA", se puso en
evidencia que las personas de edad
avanzada que recibían entrenamiento de las diversas funciones intelectuales
mejoraron su función cognitiva durante un total de hasta cinco años y
mostraron un menor declive en su capacidad para realizar las actividades diarias
en comparación con aquellos que no recibieron dicho entrenamiento.
Este
estudio nos permitió asegurar que dichas intervenciones cognitivas tienen
resultados a largo plazo, cuestión que antes se dudaba y desconocía, y que
optimizan el funcionamiento diario de individuos que viven de forma
independiente.
La
investigación contó con 2.832 personas con una edad promedio de 73,6 años.
Las intervenciones que se les efectuaron incluían diez sesiones de
entrenamiento de la memoria, el razonamiento o la velocidad de procesamiento y
cuatro sesiones para fortalecer el entrenamiento a los 11 y 35 meses después de
las sesiones iniciales.
Los
resultados:
A
los cinco años, los participantes de los grupos que realizaron el entrenamiento
informaron que tenían menor dificultad en las actividades diarias en comparación
con un grupo que no las habían realizado.
Los
autores pudieron concluir acerca de la eficacia de estos tratamientos por un término
de 5 años y evidenciaron como el declive en las capacidades cognitivas conduce
a un aumento en el riesgo de discapacidades funcionales que son los principales
factores de riesgo para la pérdida de la independencia.
Importante:
Uno
de los aspectos que quisiera destacar es que
el entrenamiento que mayor efecto tuvo en la optimización de las actividades de
la vida diaria fueron aquellos que trabajan con el razonamiento más que con la
memoria.
Este
punto debe revestir importancia ya que, más
que querer acordarnos todo, lo importante es encontrar estrategias que nos
ayuden a resolver las dificultades que nos genera nuestra memoria. Saber
comprender las situaciones con claridad; discutir con nosotros mismos y con los
otros las múltiples opciones y elegir la que consideramos más pertinente;
reconocer nuestros límites cuando no entendemos bien una situación
y poder consultar; mantener nuestra mente activa e interesada y cuidarnos
de nuestros pensamientos depresivos que suelen tirar abajo nuestras capacidades
intelectuales.
Por
eso resulta necesario mantenernos activos intelectualmente, ejercitar la
comprensión de lo que leemos y vemos por televisión o cine, discutirlo y
generar debate, resolver crucigramas y jugar al scrabel, dominó, ajedrez,
cartas y también salir, pasarla bien. ¡!Es decir un vida divertida siempre
estimula nuestro cerebro y especialmente nuestro deseo de vivir que es lo más
importante!!
¡!Para
que nuestra memoria no sea solo nostalgia por lo vivido sino una herramienta
para seguir eligiendo nuestro destino!!