Mag. Susana Vera Sommer - Universidad de Valparaíso
Lanzamiento del Libro en la Universidad de Valparaíso - Mayo 2006
El
aporte central de
La
Sociedad contemporánea se ama en tanto esté instituida, eternamente joven,
potente y productiva, aspirando al individualismo consumista y hedonista. La
vejez transparenta aquello que en lo instituido representa una amenaza
de
destrucción y por tanto debe ser desmentido y desestimado en el intento de
conservarse. Desde esta perspectiva distintas formas de discriminación,
prejuicios y estereotipos negativos hacia las personas de edad
avanzada que la sustentan, constituyen formas etnocéntricas que tienden
a conservar y profundizar la valoración positiva de la juventud a partir de los
parámetros de capacidad económica y eficacia productiva y su consecuencia, el
consumo. [ii]
El
conjunto de prejuicios, estereotipos y discriminaciones
que se aplica a las personas en función de la edad, se denomina viejísimo.
Son formas etnocéntricas de
despliegue del mito de la eterna juventud, algunos de los
cuales son los siguientes:
La
mayoría de los viejos no tienen ni actividad ni deseo sexual, los que tienen
actividad sexual, son perversos o depravados, la sexualidad no es ni importante
ni necesaria en la vejez, con el avance de los años se pierden
las capacidades laborales, los individuos de edad avanzada
piensan y actúan con lentitud.[iii]
Estos
prejuicios no solo son parte de la cultura popular, sino que también influyen o
penetran en el campo de la ciencia social. La ciencia, en este caso la
gerontología social debe realizar su propio trabajo de ruptura epistemológica,
para distinguir lo que es un mero constructo histórico, aunque este a veces
se disfraza de verdad científica.
Para
desmitificar, desprejuiciar, y no discriminar es que Ricardo lacub en ERÓTICA Y
VEJEZ PERSPECTIVAS DE OCCIDENTE se
adentra en un recorrido histórico del erotismo. El erotismo dice el autor abre
un campo más amplio, que incluye tanto el deseo como el amor o las múltiples
variaciones en las que este se transmute. No se limita
a una suma de capacidades o discapacidades físicas y psicológicas, o a
necesidades puramente biológicas, sino que
recupera al individuo en su dimensión deseante y en su singularidad. Y,
sobre todo, libera la experiencia sexual de los rígidos parámetros de lo
aceptado / lo vergonzante y de consideraciones taxativas en relación con el género,
la estética y la edad.
Es
asombrosa la investigación exhaustiva que realiza el autor
desde una perspectiva histórico- cultural que
inicia con el pueblo Judío,
Es
necesario devolver al anciano el derecho a ser sexuado,
y desde allí, abrir el campo social, asumiendo que defender hoy el
derecho a la sexualidad del anciano es defender la sexualidad de todos en el mañana.
Para
introducirlos en el tema leeré un verso del poema
“Pequeñas lecciones de
erotismo” de la poetisa Nicaragüense
Gioconda
Belli
Recorrer
un cuerpo en su extensión de vela
Es
dar la vuelta al mundo
Atravesar
sin brújula la rosa de los vientos
Islas
golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
No
es tarea fácil -si placentera-
No
creas hacerlo en un día o noche
De
sábanas explayadas.
Hay
secretos en los poros para llenar muchas lunas.
Bibliografía:
[i]
Bustos, Clara: Introducción a
[ii]
Bidegain, Luisa: Edaísmo y Apoyo Social. Pág. 54
[iii] Bidegain, Luisa, Golpe Laura y Arias Claudia: “Edaismo y Apoyo Social”, Ed Suárez, Buenos Aires 1999., Pág. 57.