Nuevas formas de Relacionamiento Abuelos-Nietos Adolescentes, desde los cambios demográficos-sociales actuales.
Dr. Alejandro Klein
Profesor
Universidad Autonoma Coahuila
alejandroklein@hotmail.com
RESUMEN
La modernidad keynesiana alentaba y proponía una matriz
socioeconómica que era relativamente estable, con instauración de un
porvenir probable y declaración de una promesa alcanzable. Se trataba de
mantener como telón de fondo o metaencuandre, un contexto económico previsible
con estabilización social. Una especie de homeostasis social
propia del principio de constancia (Laplanche-Pontalis,1981), principio
de funcionamiento psíquico tanto como regulador social y organizador familiar.
De esta manera la adolescencia era un espacio de llegada y experimentación
para los jóvenes, con la promesa de integración social generando un pasaje
posible a un estado adulto que a su vez recibía apuntalamiento desde otro
espacio social llamado “adultez”.
Por
el contrario el neoliberalismo - como modelo social, económico y político-
genera un “desapuntalamiento” de la adolescencia como espacio de vida,
investigación y júbilo (Urribarir,1990). La hipótesis que desarrollo indica
que tanto desde lo social, como desde lo familiar y lo individual, la “adolescencia”
es masivamente desapuntalada, no pudiendo operar ni como referente para
resignificar las experiencias que el joven transita, ni como espacio complejo
que permita intercambios, oposiciones, confrontaciones generacionales y
sociales. Es lo que denomino: adolescentes sin adolescencia (Klein,2006)
Simultáneamente, existen movimientos sociales y demográficos inéditos
e imprevisibles, con un profundo cambio del
“tejido" social, lo que modifica o plantea como insuficientes los
sistemas explicativos plausibles, los que se empiezan a mostrar parciales e
insuficientes, con lo que se hace imprescindible repensar teorías, dispositivos
y formas de construcción de subjetividad.
-las
innovaciones producto de las nuevas tecnologías de reproducción, control de la
natalidad y de prevención de enfermedades sexualmente transmisibles, generando
una revolución particularmente en la sexualidad femenina; movimiento feminista,
participación plena de la mujer en el mercado de trabajo, con disminución para
la disponibilidad para el cuidado domestico
-
creciente individualizacion cultural
-cambios
en las relaciones conyugales, con aumento de familias matrifocales (Castells,
2006) y distancia de la presencia física o simbólica del padre
-
fortalecimiento de la expectativa de vida, incluyendo condiciones sanas de vida,
tanto a nivel físico como psíquico
CAMBIOS
EN EL MODELO DE FAMILIA
Ciertamente es necesario entender que el aplazamiento de la maternidad es
un fenómenos más cercano a las mujeres de clase media y de clase alta. Como
Abdullah Khan observa: “recent reviews
throughout the world show that high level of childbearing persists among
adolescents in most developing countries” (Khan: 2). También en Sudamérica observamos una tendencia social que mezcla
pobreza-embarazo y población adolescente (Lammers, 2000), lo que significa que
hay una reproducción de la pobreza a través de la maternidad de las
adolescentes. En estas situaciones es posible observar que las abuelas actúan
como madres substitutas. Tienen un papel claro de madres, no de abuelas. Así
pues, en este caso no tenemos transición generacional sino congelación
generacional.
Es posible indicar igualmente que las complejas y rápidas
transformaciones políticas, económicas y sociales coinciden en cambios
significativos en la vida familiar y sus vínculos (Rizzini, 2001). Utilizamos
cada vez más los términos de “stepfamily” y
“collected family”. Algunos
de estos cambios implican que la “interaction between fathers and their
children tends to declines significantly following divorce” (Harper,
2003:177). En otras familias se presenta una tendencia a una dificultad en los
padres em asumir los roles parental-maternales, lo que he denominado:
“estructura de padres agobiados” (Klein, 2006) en referencia a una situación
socio-familiar que modifica substancialmente la capacidad de los padres en
proporcionar cuidado y educación.
En otros casos, una alta tasa de ausencias paternales y maternales es
verificada por el abandono del hogar o para la entrada al mercado laboral
(Wainerman, 1996).
Bengtson
(2001) sugiere asi que los abuelos desempeñan un papel cada vez más importante
en las familias multi-generacionales. Los efectos combinados de la mayor
esperanza de vida (lo que representa un curso de vida más largo junto a los
nietos) y la fertilidad descendente (pocos nietos) pueden tener el efecto
secundario de un mayor relacionamiento abuelos-nietos, además de abuelos que
compiten por la atención de sus pocos nietos (Uhlenberg 2005).
Cada vez más los adolescentes viven y crecen dentro de estas nuevas
configuraciones familiares. Como Wainerman indica: “Los
adolescentes y los jóvenes viven en familias nucleares con menor frecuencia que
los niños, se trata de algo menos que dos tercios de los varones y las mujeres
de entre 15 y 24 años. En cambio, llegados a estas edades
es más frecuente encontrarlos viviendo en una familia extendida o
compuesta ( bean-pole familias) ( 33
por ciento en comparación con 27 ciento de los niños) ” (Wainerman, p. 219).
Otro factor es que:
“most of these surveys, however, also report that interaction between fathers
and their children tends to decline significantly
following divorce, with one US study suggesting that half of adolescents living
with their mothers after divorce had no contact with their fathers (Harper,
2003: 177-178).
Todas estas
situaciones sociales, económicas y culturales hacen que muchas madres después
de un divorcio, presentando o no dificultades económicas o emocionales, vuelvan
a la casa de sus padres y/o suegros, por lo que los abuelos pasan a proporcionar
no sólo ayuda para sus hijos sino también a sus nietos (Castels, 2006). Estos
abuelos varias veces actúan como "dirigentes" de la familia
(Wainerman, 1996). Esta demanda de ayuda hacia los abuelos también se verifica
aunque los mismos no vivan permanentemente con la familia (Terezinha
Feres-Carneiro, 2005).
Moragas (1997) destaca que la longevidad mayor propicia una coexistencia
más larga entre los abuelos y sus nietos. Como
Harper observa: “Increased longevity may increase the duration spent in
certain kinship roles”(Harper, 2003:155). El papel de las personas de edad se está modificando, pasando de ser una
persona pasiva que necesita cuidados y protección,
a ser un miembro activo de la familia, concediendo protección y cuidados
(Terezinha Feres-Carneiro, 2005).
Estos cambios sociales y familiares implican un cambio profundo en los
papeles del abuelo y de la abuela (Fisher, 1983), (Wilcoxon, 1987), aunque la
relación del abuelo-nieto no ha recibido la atención deseable, predominado la
tendencia de colocoar a los abuelos en roles de altruismo y auto sacrificio
(Silverstein 2006 in: Hoff, 2007). Debería ser tenido en cuenta que los abuelos
que asumen papeles de extremo cuidado lo hacen a menudo a costa de su bienestar
material, físico, y mental (Minkler et all.,1997) (Kelley, 1993)
El hecho es que cada vez más los adolescentes son criados por sus
abuelos (Ehrle y Day, 1994), lo que se valora como esencial para el desarrollo
de éstos (Acnes, 1987). Rizzini
precisa que: “através das gerações, os meninos encontram nas suas mães e
nas suas avós a presença mais estável das suas vidas” (Rizzini, 2001:31). Neugarten
y Weinstein (1964) indican que los abuelos actúan a veces como padres
substitutos y según Bartram, Kirkpatrick y
Prebis (1995), los datos de los E.E.U.U. indican que los abuelos están
cada vez más a cargo del cuidado integral de sus nietos . Todos estos factores
implican una modificación substancial de la figura y el papeles de los abuelos
(Wilcoxon, 1987)
Estos elementos sugieren que una relación fundamental se está
consolidado entre los abuelos y sus nietos (Eisenberg, 1988), y se puede indicar
que: “the number of grandparents who take on the primary responsibility for
raising their grandchildren has increased due to demographic, social, economic
and political changes” (Wilton-Davey, 2006:15). Al mismo tiempo es necesario
recordar que el cuidado de los abuelos es, en algunos casos, una opción a la práctica
de la institucionalización de los jóvenes com problemas com la ley (Rizzini,
2007).
LOS
ABUELOS:PROTAGONISTAS
Poco se sabe todavía sobre la repercusiones de la educación dada por
los abuelos a sus nietos, menos todavía cuando estos nietos se vuelven
adolescentes y la calidad del vínculo entre ambos, en comparación con otros vínculos
familiares y otros adultos encargados de la educación. La
descripción de la familia nuclear, que desde el psicoanálisis se nutre con la
teoría del Edipo ha descartado u olvidado el lugar del abuelo. Las políticas
públicas sociales y de salud mental deben tener en cuentas estas nuevas
realidades y ayudar con programas específicas a estos roles que los abuelos están
adoptando o volviendo a adoptar, luego de un largo período de tiempo en que
fueron apartados de los roles de cuidado y protección de los más jóvenes
integrantes de la familia.
Por mi parte
agregaría unas breves reflexiones sobre algunos datos que no se han tenido
suficientemente en cuenta. Sin duda existen dos fenómenos nuevos. Uno es que
cada vez mas jóvenes tienen la probabilidad de tener ( y disfrutar o no) sus
cuatro abuelos vivos y en condiciones de salud fisica y mental apropiadas. Lo
que se acompaña correlativamente con que cada vez mas se tiene solo uno o ningún
hermano. Es decir, un fenómeno que se podría incluir en transición demográfica
es el mucho abuelo y el poco
hermano. Un nieto hoy se enfrenta a cambios familiares o a padres ha menudo
ausentes, pero cuenta con la posibilidad de tener mas atención de sus abuelos.
Hay, creo, una
situación fraternal desde dos ópticas diferentes. Una es que probablemente los
abuelos “compiten” entre si por la atención de este único nieto. La otra
refiere a que mas alla de que exista the rising life expectancy, es posible
indicar también que la concepción del abuelo como transmisor de afecto o
autoridad se ha modificado. Como los datos de mi investigación sugieren, este
abuelo ya no “transmite”, también busca con su nieto nuevas formas de vida,
explorando nuevas cualidades de vida. Como Vidal indica:“Walking together and spendind weekends or holidays
are the most frequent activities” (Vidal, 2005: 28).
Hay un efecto de
simetrizacion y de un punto de partida similar o igual frente a la exploracion
de la vida. Los nietos exploran como volverse adultos, los abuelos exploran como
dejar de ser, dejar atrás, ese modelo de viejos que les vienen transmitidos
generacionalmente. Los dos buscan algo y en ese sentido hay una alianza de
crecimiento y cambio conjunto. En este sentido no hay multi-generational
familias, sino intersectional-generational
relationships. Aclaro que no
uso el termino “familia” porque remite a familia nuclear y estos fenómenos
rebasan ampliamente lo concerniente a la familia nuclear. Otro punto imposible
de profundizar aquí refiere a si desde estos cambios familiares y vinculares
podemos seguir hablando de “padres”, “hijos”, “abuelos”,
“nietos”…
Pero lo que quisiera destacar aquí es que de una u otra manera ya
no se sabe bien como ser buen padre. Existe un cortocircuito generacional
importante, propio de este momento de enormes y vertiginosos cambios, que
hace que el padre de hoy no pueda utilizar los referentes que heredó o vivenció
de su padre de ayer. Ser padre en esta época poco se relaciona con el ser
padre de hace cuarenta o cincuenta años, y ni hablar de hace un siglo atrás.
La sociedad ha cambiado de forma decisiva, modificando los roles y los vínculos
sociales, lo que está tolerado y lo que está prohibido. Así, un par de décadas
atrás hubiera sido símbolo de insolencia que el o la hija trajeran a su pareja
a dormir a la casa y en la misma habitación. Hoy se tolera como un mal menor
frente a la inseguridad de las calles…Los padres del hoy de esta manera
enfrentan nuevos desafíos, ante los cuales buscan adaptarse constructivamente,
lo que implica además que tampoco se puede mantener la seguridad
(en el acierto o en el error) que el padre de antaño transmitía con su
accionar. Los padres de hoy deben probar, manejarse por ensayo y error, tolerar
la posibilidad de equivocarse, como parte del aprendizaje de un rol del cual
posen pocos referentes previos. Es un desafío que no debe atemorizar, sino
motivar y entusiasmar.
Pero tampoco se trata de negar que todos estos factores unidos
representan una situación muy difícil para los padres, enfrentados a la
inseguridad de no siempre
saber cómo actuar, cuándo dialogar o cuándo o cómo poner límites.
Como ya indiqué, hasta cierto punto se siente que hay algo que nos
transmitieron nuestros padres que no siempre se ajusta al cambiante mundo de
hoy. Aquéllos padres se manejaban desde un modelo establecido y respetado de lo
que era ser padre, que garantizaba el marco preciso sobre cómo había que
educar a los hijos. No se generaban, ciertamente, estos debates entre los límites
y las normas y la necesidad de diálogo o respuesta. Pero, reitero, era otra
sociedad, otras costumbres, otros padres.
En aquellas épocas probablemente fumar delante de éstos o, a veces,
mirarlos fijamente, podía ser interpretado como una falta de respeto…Cosa que
hoy parece ciertamente ridículo. Pero agreguemos, eran también épocas donde
era más fácil ser adulto, dentro de una sociedad de pleno empleo, donde el
lugar de lo adulto era valorado y respetado y donde en realidad, el modelo
social por excelencia era lo adulto, las normas, valores y forma de vida que
este representaba. En cambio hoy en día se resalta cada vez más los valores de
los jóvenes y una forma de vida que pasa por Internet, el éxito permanente, el
cambio reiterado. Los adolescentes y la sociedad ya no miran ni toman como
referencia a los adultos. Por el contrario, los
adultos y la sociedad han pasado a tomar como referente a los jóvenes.
Pero también, no pocas veces, los adultos mantienen una crítica de cómo
fueron educados ellos mismos, no sabiéndose si se hacía caso a los propios
padres por respeto o por miedo. Asimismo envejecer ya no es un signo de orgullo.
Tener “barriga” o canas (símbolo natural del paso del tiempo) no está bien
visto. Hay que cuidar la dieta, hacer ejercicio, parecer y mantener un aire
juvenil, estar siempre de buen humor y simpatía. Se hace así muy difícil
alcanzar cánones de conducta y estética que se vuelven extremadamente
exigente. De la misma manera, una sociedad donde el adulto puede perder su
trabajo de un día para el otro, o donde se debe trabajar cada vez más horas de
forma sostenida, es una sociedad donde no se generan condiciones de vida
tolerables, por lo que se termina por sentir desencanto y desilusión frente a
la misma. Este desencanto no es sólo es señal propia de la adolescencia, es
además, una sensación que está
presente y se comparte por los padres.
Los abuelos de hoy (no todos, pero si muchos) no quieren ser abuelos o
viejos de acuerdo a los modelos heredados. Según mi investigación no
transmiten esos modelos porque no los quieren reproducir en ellos mismos. Hay un
efecto de detención de la transmisión intergeneracional, probablemente inédita
en las historias de las mentalidades y las culturas. Por eso creo que una función
de subjetivacion que adscribí como inherente a la adolescencia, la confrontación
transgeneracional (Klein 2003,2004), es ahora parte de la subjetividad de estos
abuelos post-adulta .
Al mismo tiempo estos adolescentes parecen llevar adelante con sus
abuelos algo reservado al vínculo con sus padres. Lo que Winnicott (1972) ha
llamado “confrontación generacional”. La misma es una situación de
enfrentamiento fuerte, asimetrico y respetuoso y sin llegar a la violencia entre
el adolescente y sus padres, a efectos de permitir el crecimiento y experimentar
autonomía. “La confrontación se refiere a una contención que no posea
características de represalia ni de venganza, pero que tenga su propia fuerza
"(Winnicott :1972,p 193).
La confrontación es discutir diferencias con fuerza pero sin
violencia, dentro de una zona de reglas en común,
donde se mantiene como implícito el respeto al espacio de cada uno.
En la perspectiva de Winnicott, la que comparto plenamente,
sólo padres vivos y seguros de si pueden lograr soportar y sostener este
vínculo con sus hijos. Pero como ya
indique distintas circunstancias sociales, culturales y económicas
imposibilitan, transitoria o definitivamente, que los padres se sientan seguros
de si mismos, representantes de la cultura o miembros plenos de la sociedad. En
este punto de amargura, debilidad o desamparo, ya no pueden sostener confrontación
con sus hijos.La misma se lleva adelante no pocas veces con los abuelos.
Desde esta perspectiva podría pensarse que este tipo de vinculo
abuelos-nietos adolescentes es entonces doblemente confrontacional y hace que
ambos estén en una posición subjetiva de búsqueda. Los nietos hacen
confrontación con sus abuelos (la que he denominado: confrontación
avuncular) y los abuelos con sus abuelos (la que he denominado: confrontación
transgeneracional) Es un interesante punto de encuentro que sin embargo
amerita investigaciones mas profundas y especificas.
En este vinculo de doble confrontación surge un ultimo factor que
refiere al par nomadismo-sedentarismo. Los abuelos son necesariamente
sedentarios, así lo establecen sus identificaciones primarias y su historia
familiar, conservan ademas aun la idea de “Hogar”.
Los nietos adolescentes, por el contrario,
son nómadas. No pueden sino serlo, porque como ya indique es una cuestión
de cómo se estructura su subjetividad de supervivencia. Los abuelos los obligan
a un sedentarismo que no pueden comprender y difícilmente pueden tramitar, los
obligan, quieran o no, a la experiencia emocional de “Hogar”, la que es
imposible de enfrentar desde la estrategia de supervivencia, que implica la
movilidad como expresión del miedo al abandono y la indiferencia.
-
Otro
malentendido es suponer que todos estos cambios sociales-familiares no se acompañan
de cambios correlativos o no en la subjetividad. Es decir se sigue suponiendo
que la subjetividad de base no se modifica. En el caso de los adolescentes es
suponer que aun existen adolescentes como los que existian hace 30 años atrás.
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